EL DESCUBRIMIENTO DE QUE EL LSD SE PUEDE ALOJAR EN EL ORGANISMO
En la década de los 70, al trabajar con casos de personas que habían sido consumidores de drogas, y al estudiar sus síntomas físicos y tipos de comportamiento, hice un descubrimiento sorprendente.Las personas que habían tomado LSD en el pasado, a veces tenían reacciones en las que parecían actuar ¡como si acabaran de tomar más LSD!
En otras palabras:
Aparentemente, el LSD permanece en el organismo, alejándose en los tejidos, en especial en los tejidos grasos del cuerpo, y es susceptible de entrar de nuevo en acción (proporcionando a la persona “viajes” impredecibles) incluso años después de que la persona haya dejado el LSD.
Este era un fenómeno observable, ¡y muy dramático!
Ante este descubrimiento, ¿era también posible que los residuos de otras drogas se pudieran quedar fijos en el organismo y, en algún momento, reactivarse con efectos similares, aunque menos dramáticos?